Espíritu búho

Te contaron que desaparecí
pero sabes que no es verdad.
Adopté la forma de la ausencia
quedándome en el umbral de tu casa.
De vez en cuando riego tus plantas,
tu perro me ladra y tu vecino fallecido
hace como que acaricia a su esposa.
Duermes tranquila en tu refugio;
rodeada de una oscura laguna.
Porque sabes que mi espíritu búho
te cuida desde la ventana.

Anuncios

La mudanza de la mosca

Aquí nada se interpone,
aquí todo cobra sentido,
aquí es donde construyo
mi palacio, mi cárcel.

Pero esta vez no estoy solo.
Una mosca se para sobre la bombilla,
proyectando en el techo la silueta
de una nave estrellada en la Luna.

Me roba una migaja de pan,
sacia su sed con mi silencio.
No nos conocemos, no nos saludamos,
somos distintos pero iguales.

Entró por la ventana y se quedó aquí
buscando a alguien con quien conversar.
Sé que le parezco simpático porque
compartió su soledad conmigo.

Luna pálida

La Luna pálida
se coloca en medio
de una llanura virgen.
Acaricia nuestra desnudez,
su susurro gélido y liviano
muere en nuestras bocas,
llena de nubes nuestra cama,
de estrellas nuestros cuerpos.

Óvalo

tiene mi corazón
—si lo preguntas—
es parecido al
óvalo de la Luna.
Con su disposición
anímica de sus fases,
y desgastado
por sus impulsos.
Cansado por salir
tanto de madrugada.
Tiene mi corazón
su parte oculta,
y la huida fugaz
de una estrella errante.

Hija de una loba

Yo sé que en mis pupilas
sólo veía un otoño baldío
y que en sus pupilas
siempre habitaba el invierno.

Hija de una loba,
amiga de los pájaros.
Todavía la oigo aullar
desde la ventana de mi árbol.

Por sus ojos solía caer el océano,
por sus labios caía la nieve.
Al mirarla me envolvía una ventisca
y sus pestañas eran mil agujas de hielo.

Juntos y felices del asco

Al estar contigo nadie me hiere,
es mi manera de estar solo,
y estando a solas a tu lado
no me siento tan solo.

—No me digas—

No quiero un amor falso y hastío
resumido en fotos y redes sociales.
Hoy en día las parejas tienen
más fotos juntos que sexo.

—Que el amor es cosa de dos—

Si te quedas conmigo
podríamos llegar a viejos.
Vamos a vivir y morirnos
juntos y felices del asco.

Despiértate cuando me sueñes

Guarda ese beso porque será el último,
que la Luna te recuerde lo lejos que estamos.
Recoge mis pedazos cada vez que llueva,
moja tu ausencia en cada charco.

Despiértate cuando me sueñes,
deja que la Luna te desvele,
deja que entre por tu ventana
y proyecte cada beso que nos dimos.

Cada beso dado detrás de un árbol.
Cada mordisco de labios, roce de manos.
Despiértate cuando me sueñes, desvélate
y besa hacia el cielo cada vez que llueva.